LA SALUD DE LOS ENFERMOS

Dra. Liliana Szabó
Médica Pediatra
Prof. Adjunta de Pediatría de la E.M.H.A.

"Cuando llegué a mi casa, con cinco remedios recién comprados en la farmacia, todos para mi hija, me dieron ganas de llorar".
Así se expresó un padre, cuando me trajo a la consulta por primera vez a su hija de 16 meses. Esta niñita presentaba problemas crónicos de salud ya conocidos y fue mi turno detectar algunos pequeños problemas más. Sin embargo, y en este concepto se inspira este artículo, desde mi visión personal, considero que esta niña es básica y potencialmente sana.
La medicina en general pone más énfasis en la patología que en la normalidad. Por mi parte, y como pediatra que soy, prefiero enfocarme en lo que aún está sano y prevenir mayores daños, al tiempo de intentar reparar lo enfermo.
Un ser humano puede ser potencialmente sano y estar atravesando un período de desequilibrio de su energía vital. Si lo rotulamos como enfermo, estaremos brindando nuestra atención a lo negativo, y ya sabemos que allí donde ponemos nuestra atención, irá nuestra energía. Y todo aquello que recibe nuestra energía, comienza a crecer.
Al transmitir un mensaje de este tipo, nuestro paciente se va a sentir cada vez peor, cada vez más inválido y a merced de su problema. Y sobre todo, se va a sentir diferente de los demás, especialmente en el caso de los niños que se discriminan mutuamente con tanta facilidad. Los que hemos pasado por la Facultad de Medicina y los hospitales sabemos muy bien que a veces se habla del "diabético de la cama 4", o del "infarto de la cama 2", unificando a la persona con su enfermedad como si fueran una sola cosa inseparable y definitiva.. Para la Homeopatía la enfermedad es solo un estado transitorio de desequilibrio de la energía vital. Afecta a la persona en todos los planos: mental, emocional, físico y espiritual, pero no es la persona misma.
Por lo tanto, si en cada niño o adulto podemos ver, más allá de su problema, a un ser humano potencialmente sano, vamos a estar enfocando nuestra atención en los aspectos positivos y con esta actitud lograremos favorecer un avance en la dirección de la salud..
Es verdad que hay niños que ya nacen con problemas incurables, ya sea un daño neurológico, un trastorno genético, malformaciones, etc. Sin embargo todo paciente tiene la posibilidad de mejorar en algún aspecto, por más incurable que sea, y nadie conoce cuál es el límite para la mejoría. En estos niños es especialmente imprescindible saber apreciar cuales son sus aspectos sanos, valorar sus cualidades y celebrar con alegría cada pequeño avance . Esta es la mejor manera de ayudarlos a desarrollar todo su potencial. Y el potencial de todo ser humano es infinito, no hay ningún límite real en la vida para seguir avanzando un poco más hacia el estado de salud. El único límite es la muerte .
Es por eso que el mejor regalo que puede hacerle un médico a su paciente es ayudarlo a ver la salud dentro de la enfermedad, y desde este punto estimularlo a alcanzar un equilibrio cada vez más armónico. Reconocer nuestras partes sanas nos permitirá apoyarnos en ellas para ayudar a sanar nuestras partes enfermas. Todos tenemos virtudes, atributos y dones personales valiosos que podemos poner al servicio de nuestra curación.
Pongo por ejemplo a una de mis pequeñas pacientes, que utilizando su obstinación (que podría considerarse un defecto y en este caso fue una virtud) logró caminar sola a pesar de haber nacido sin cerebelo, órgano esencial para el equilibrio. Aquí fue la persona la que logró sobreponerse a su enfermedad. Esta niña me ha enseñado que no hay límites cuando hay una intención profunda acompañada de una acción para mejorar las propias capacidades.
Sería muy bueno que la próxima vez que vayamos a consultar un médico, en lugar de salir de allí con la sensación de que estamos mal y que nada nos funciona, saliéramos con la idea de que somos una verdadera obra de arte a la que solo le hace falta un pequeño retoque para ser perfecta. De nosotros depende qué colores (o terapéutica) elegimos para darle el toque final. ¡Hasta la próxima!.