El Valor de los Síntomas en Homeopatía Dr. Roberto Braude. Prof
Auxiliar Catedra de Repertorio EMHA Tomas Pablo Paschero Casabierta.
Palpa 2493. Dto.2
Tel.
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Un
síntoma es una sensación molesta o desagradable. Algo que sentimos
en forma desmedida o deficiente.
A nivel orgánico, mental o espiritual. En
Homeopatía (Homeo= igual; patia= patología), elegimos remedios que
generan los mismos síntomas que presenta el paciente contra los que
el organismo reacciona provocando su desaparición. Por eso decimos
que la curación se realiza en forma natural ya que son los propios
mecanismos de defensa
o curación los que han sido estimulados. Los
remedios más conocidos (llamados policrestos) desarrollan de 2 a 4
mil síntomas en los experimentadores
voluntarios sanos[1].
Pero para elegir el similimum (remedio igual al paciente) deben tomarse
los síntomas más característicos
del remedio. Esto constituye el Genio del medicamento y lo debemos
hacer coincidir con el
núcleo de sufrimiento del paciente. El síntoma que esclaviza al paciente
es el que debe elegirse. Es el que nos llevará al buen remedio. Tomemos
un ejemplo: si un paciente no puede efectuar el más mínimo movimiento,
incluyendo el girar de los ojos, porque eso agrava su cefalea, le
daremos Bryonia. Es un medicamento donde el síntoma esclavizante es
la agravación por cualquier
movimiento. Sólo quiere estar quieto. Y mentalmente tan fijado en
el pasado y tan preocupado por el futuro que tal vez por ello no quiera
moverse de donde está. Los
síntomas mentales son los de máxima jerarquía. Un síntoma mental siempre
tendrá preponderancia sobre un síntoma orgánico. Si tiene diarreas
o cefaleas antes de una prueba, un
examen o antes de una cita de negocios importante no vamos
a tomar el síntoma diarrea o cefalea. Vamos a tomar los síntomas falta
de confianza en sí mismo y trastornos por anticipación (o sea trastornos
físicos, no importa de qué tipo, que se producen por anticipado al
acontecimiento). Y vamos a pensar en Lycopodium si es caluroso y no
le gustan los mariscos o vamos a pensar en Silicea si es friolento
y muy sumiso. Como vemos, el síntoma
mental es el que nos guía. Quiero
presentarles en cada entrega, un caso ejemplificador de los síntomas
que valen para el Homeópata,
independientemente de la patología por la que consulten. Esos síntomas
claves, usualmente mentales, que abren la puerta de la salud si utilizamos
la combinación correcta para esa cerradura. Caso
#1 Luis[2],
soltero de 48 años, exiliado en Argentina luego del golpe de Pinochet,
arquitecto, homosexual bien asumido, vive en pareja, representante de un partido político chileno en el exilio al
cual finalmente renunció. Actualmente preside una ONG para enfermos
de SIDA. Consulta por una otorrea persistente con doble perforación
timpánica, posterior a una otitis que lleva ya dos meses de evolución.
Muy disconforme con los resultados de los tratamientos recibidos y
padeciendo algunas complicaciones habituales (micosis) por el uso
prolongado de antibióticos decide intentar con Homeopatía. Presenta
antecedentes de blenorragia y de sífilis, producto de su actividad
sexual un tanto desmesurada. Elijo
el remedio Staphysagria por
los siguientes
síntomas nucleares. Presentaba Dwells muy importante. Dwells significa
duelos no elaborados; viven recordando acontecimientos desgraciados
del pasado. Muy resentido con lo sucedido en Chile por el golpe militar,
aunque la bronca mayor
estaba dirigida hacia su propia organización política porque lo había
discriminado dada su condición gay. Muy resentido por todo esto. Tomo
entonces el síntoma Rencor. Además de estos dos síntomas, que lo atan
al pasado, Luis relata con mucha tristeza lo mal que lo afectan las
injusticias. Se enferma por ello y esto se llama Trastornos por indignación. Sin embargo, lo que más le preocupa en este sentido es que
reprime toda la bronca
cuando se trata de defender sus propias convicciones o intereses.
Lo afecta muchísimo, sufriendo terribles jaquecas o dolores de estómago.
Ha sido así siempre lo que me lleva a tomar el síntoma Trastornos
por cólera reprimida. Junto
a estos síntomas claves noto otras características que concuerdan
con la Personalidad del remedio Staphysagria. Los
homeópatas sabemos que es un remedio aplicable a personas para quienes
todo lo estético y artístico tiene
gran valor. Son pacientes muy aplicados, meticulosos, de buen
gusto para todo y se nota en los arreglos de la casa,
en el vestir y en la afinidad por las obras de arte, la buena
música, el buen teatro y el buen cine. Aunque no sea excluyente, figura
también como característico la aversión al sexo opuesto, pero también
se los conoce por su gran actividad sexual independientemente de la
elección de pareja. Ambas características se presentaban en el paciente. A
las 48 hs de la primera dosis tuvo un importante retorno sintomático
correspondiente a enfermedades venéreas ocurridas ¡ 25 años atrás!.
También se agravó la otorrea, lo que
lo asustó. Estas complicaciones desaparecieron en tres días,
como corresponde cuando se entra en Ley de Curación[3].
Todo había ocurrido como se le había anticipado, con lo que volvió a la tranquilidad.
Meses después recibió otra dosis
de Staphysagria. Ocurrieron algunos retornos de síntomas pero
su otitis resistente a todo antibiótico fue curada y no repitió al
cabo de más de dos años de seguimiento. Hasta la próxima.
[1]
La forma en que fueron probados los remedios homeopáticos fue
con voluntarios libres de sintamos (voluntarios sanos) [2]
Nombre ficticio [3]
Ley de Hering: Es la que se aplica cuando se ha elegido el similimum.
El paciente presenta:1) Una sensación subjetiva de bienestar;
2) Una agravación momentánea de los síntomas actuales y 3) un
retorno de síntomas en el orden inverso al que fueron apareciendo
en la vida.
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