El Valor de los Síntomas en Homeopatía

Dr. Roberto Braude.

Prof Auxiliar Catedra de Repertorio EMHA Tomas Pablo Paschero Casabierta.  Palpa 2493. Dto.2 Tel. 4783-0598.int 302

 

     Un síntoma es una sensación molesta o desagradable. Algo que sentimos en forma desmedida o deficiente.  A nivel orgánico, mental o espiritual.

En Homeopatía (Homeo= igual; patia= patología), elegimos remedios que generan los mismos síntomas que presenta el paciente contra los que el organismo reacciona provocando su desaparición. Por eso decimos que la curación se realiza en forma natural ya que son los propios mecanismos  de defensa o curación los que han sido estimulados.

Los remedios más conocidos (llamados policrestos) desarrollan de 2 a 4 mil síntomas en los  experimentadores voluntarios sanos[1]. Pero para elegir el similimum (remedio igual al paciente) deben tomarse los  síntomas más característicos del remedio. Esto constituye el Genio del medicamento y lo debemos hacer  coincidir con el núcleo de sufrimiento del paciente. El síntoma que esclaviza al paciente es el que debe elegirse. Es el que nos llevará al buen remedio.

Tomemos un ejemplo: si un paciente no puede efectuar el más mínimo movimiento, incluyendo el girar de los ojos, porque eso agrava su cefalea, le daremos Bryonia. Es un medicamento donde el síntoma esclavizante es la agravación por  cualquier movimiento. Sólo quiere estar quieto. Y mentalmente tan fijado en el pasado y  tan preocupado por el futuro que tal vez por ello no quiera moverse de donde está.

Los síntomas mentales son los de máxima jerarquía. Un síntoma mental siempre tendrá preponderancia sobre un síntoma orgánico. Si tiene diarreas  o cefaleas antes de una prueba, un  examen o antes de una cita de negocios importante no vamos a tomar el síntoma diarrea o cefalea. Vamos a tomar los síntomas falta de confianza en sí mismo y trastornos por anticipación (o sea trastornos físicos, no importa de qué tipo, que se producen por anticipado al acontecimiento). Y vamos a pensar en Lycopodium si es caluroso y no le gustan los mariscos o vamos a pensar en Silicea si es friolento y muy sumiso. Como vemos, el síntoma  mental es el que nos guía.

Quiero presentarles en cada entrega, un caso ejemplificador de los síntomas que valen para el  Homeópata, independientemente de la patología por la que consulten. Esos síntomas claves, usualmente mentales, que abren la puerta de la salud si utilizamos la combinación correcta para esa cerradura.

 

Caso #1 Luis[2], soltero de 48 años, exiliado en Argentina luego del golpe de Pinochet, arquitecto, homosexual bien asumido, vive en pareja,  representante de un partido político chileno en el exilio al cual finalmente renunció. Actualmente preside una ONG para enfermos de SIDA. Consulta por una otorrea persistente con doble perforación timpánica, posterior a una otitis que lleva ya dos meses de evolución. Muy disconforme con los resultados de los tratamientos recibidos y padeciendo algunas complicaciones habituales (micosis) por el uso prolongado de antibióticos decide intentar con Homeopatía. Presenta antecedentes de blenorragia y de sífilis, producto de su actividad sexual un tanto desmesurada.

Elijo el remedio Staphysagria por  los   siguientes síntomas nucleares. Presentaba Dwells muy importante. Dwells significa duelos no elaborados; viven recordando acontecimientos desgraciados del pasado. Muy resentido con lo sucedido en Chile por el golpe militar, aunque  la bronca mayor estaba dirigida hacia su propia organización política porque lo había discriminado dada su condición gay. Muy resentido por todo esto. Tomo entonces el síntoma Rencor. Además de estos dos síntomas, que lo atan al pasado, Luis relata con mucha tristeza lo mal que lo afectan las injusticias. Se enferma por ello y esto se llama Trastornos por indignación.  Sin embargo, lo que más le preocupa en este sentido es que reprime  toda la bronca cuando se trata de defender sus propias convicciones o intereses. Lo afecta muchísimo, sufriendo terribles jaquecas o dolores de estómago. Ha sido así siempre lo que me lleva a tomar el síntoma Trastornos por cólera reprimida.  Junto a estos síntomas claves noto otras características que concuerdan con la Personalidad del remedio Staphysagria.

Los homeópatas sabemos que es un remedio aplicable a personas para quienes todo lo estético y artístico tiene  gran valor. Son pacientes muy aplicados, meticulosos, de buen gusto para todo y se nota en los arreglos de la casa,  en el vestir y en la afinidad por las obras de arte, la buena música, el buen teatro y el buen cine. Aunque no sea excluyente, figura también como característico la aversión al sexo opuesto, pero también se los conoce por su gran actividad sexual independientemente de la elección de pareja. Ambas características se presentaban en el paciente.

A las 48 hs de la primera dosis tuvo un importante retorno sintomático correspondiente a enfermedades venéreas ocurridas ¡ 25 años atrás!. También se agravó la otorrea, lo que  lo asustó. Estas complicaciones desaparecieron en tres días, como corresponde cuando se entra en Ley de Curación[3]. Todo había ocurrido como se le había anticipado, con  lo que volvió a la tranquilidad.  Meses después recibió otra dosis  de Staphysagria. Ocurrieron algunos retornos de síntomas pero su otitis resistente a todo antibiótico fue curada y no repitió al cabo de más de dos años de seguimiento. Hasta la próxima.


[1] La forma en que fueron probados los remedios homeopáticos fue con voluntarios libres de sintamos (voluntarios sanos)

[2] Nombre ficticio

[3] Ley de Hering: Es la que se aplica cuando se ha elegido el similimum. El paciente presenta:1) Una sensación subjetiva de bienestar; 2) Una agravación momentánea de los síntomas actuales y 3) un retorno de síntomas en el orden inverso al que fueron apareciendo en la vida.