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Si consideramos
al individuo como una unidad indivisible que no puede reducirse a
sus partes individuales, ni puede ser separado de su entorno social,
cultural y espiritual, deberíamos pensar que cuando surgen
patologías en la boca, esto también pertenece a un desequilibrio
o una desarmonía más profunda que se hace manifiesta
por síntomas y que va más allá del cuidado y
atención que se dedique a la higiene dental o a la dieta.
La odontología
debe dejar de ser una isla reservada al campo de la alopatía.
Es necesario que el odontólogo conozca del tema para que su
actuación no se convierta en un obstáculo al proceso
de curación, con riesgo de producir supresiones con el abuso
de antibióticos o antinflamatorios, interrumpiendo un mecanismo
de exoneración que se canaliza a través de la mucosa
bucal así como podría manifestarse por ejemplo en la
piel.
Esto es sólo una parte, si pensamos homeopáticamente
en el uso de comprimidos o dentífricos con flúor en
pacientes con una susceptibilidad especial, o en aquellos que presentan
en su boca gran cantidad de amalgamas y diferentes tipos de metales
que producen consecuencias no conocidas por el público en general.
La parte interna de
los dientes está en relación directa con todas las células
de nuestro organismo.
Los odontólogos vemos síntomas que no son más
que la punta de un iceberg mucho más grande que es la enfermedad
profunda.
Es necesario para elegir el remedio adecuado, observar atentamente
el modo de expresión de los síntomas que nos permiten
conocer como sufre y vive el hombre su dolencia.
Totalidad por que no hay enfermedades sino enfermos, individualidad
por que cada persona reacciona con las características que
le son propias.
El remedio elegido actuará entonces aliviando el dolor, pero
no porque suprime el síntoma, sino de forma curativa porque
está indicado teniendo en cuenta la enfermedad en su conjunto.
Cuando se piensa en
términos de unidad se establece una relación odontólogo-paciente
verdaderamente terapéutica, extendiendo un puente con el médico
y así podemos actuar en conjunto complementándonos,
lo que beneficia sin lugar a duda a todos.
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