Odontología Homeopática Por qué? Sí

Dra. Mónica Jurio

Si consideramos al individuo como una unidad indivisible que no puede reducirse a sus partes individuales, ni puede ser separado de su entorno social, cultural y espiritual, deberíamos pensar que cuando surgen patologías en la boca, esto también pertenece a un desequilibrio o una desarmonía más profunda que se hace manifiesta por síntomas y que va más allá del cuidado y atención que se dedique a la higiene dental o a la dieta.

La odontología debe dejar de ser una isla reservada al campo de la alopatía.


Es necesario que el odontólogo conozca del tema para que su actuación no se convierta en un obstáculo al proceso de curación, con riesgo de producir supresiones con el abuso de antibióticos o antinflamatorios, interrumpiendo un mecanismo de exoneración que se canaliza a través de la mucosa bucal así como podría manifestarse por ejemplo en la piel.
Esto es sólo una parte, si pensamos homeopáticamente en el uso de comprimidos o dentífricos con flúor en pacientes con una susceptibilidad especial, o en aquellos que presentan en su boca gran cantidad de amalgamas y diferentes tipos de metales que producen consecuencias no conocidas por el público en general.

La parte interna de los dientes está en relación directa con todas las células de nuestro organismo.

Los odontólogos vemos síntomas que no son más que la punta de un iceberg mucho más grande que es la enfermedad profunda.
Es necesario para elegir el remedio adecuado, observar atentamente el modo de expresión de los síntomas que nos permiten conocer como sufre y vive el hombre su dolencia.

Totalidad por que no hay enfermedades sino enfermos, individualidad por que cada persona reacciona con las características que le son propias.

El remedio elegido actuará entonces aliviando el dolor, pero no porque suprime el síntoma, sino de forma curativa porque está indicado teniendo en cuenta la enfermedad en su conjunto.

Cuando se piensa en términos de unidad se establece una relación odontólogo-paciente verdaderamente terapéutica, extendiendo un puente con el médico y así podemos actuar en conjunto complementándonos, lo que beneficia sin lugar a duda a todos.