La homeopatía y
La facultad de medicina

Dr. Zalman J. Bronfman

 

La pregunta no es infrecuente: ¿por qué no se enseña homeopatía en la Facultad de Medicina? Seguida de inmediato de otra: ¿por qué los homeópatas no hacen campañas para que se enseñe homeopatía en la Facultad de Medicina? Ambas preguntas ocultan, por parte de quienes las formulan, una afirmación: solo lo que se enseña en la Universidad es verdadero. Todos los conocimientos que circulan por fuera de ella, carecen del sello que garantiza lo auténtico, científico, real, incuestionable.
La homeopatía nunca será enseñada en la Facultad de Medicina, ya que esa institución no toleraría que en un aula un profesor de Dermatología enseñe que un eczema se trata con corticoides (pomada o pastillas) mientras que en el aula vecina un homeópata enseñe que tratar un eczema con corticoides significa borrar solo la manifestación superficial de un desequilibrio que en realidad afecta a toda la persona, y que si no se reequilibra la totalidad, la mejoría (transitoria además) de una parte, no solo no significará la curación del enfermo sino además, la agravación de su desequilibrio general. No tolerará que un profesor de otorrinolaringología (ahora ya hay profesores de garganta, profesores de nariz, profesores de oído. No sería raro que muy pronto haya profesores de oído izquierdo y profesores de oído derecho, o profesores de oído externo, profesores de oido medio, profesores de oído interno, profesores de estribo, profesores de martillo...) enseñe que una otitis media recurrente se cure con antibióticos, más corticoides, más nebulizaciones, más la colocación de un diábolo, más..., mientras que un aula vecina un homeópata enseñe que la inflamación del oído es la punta visible del iceberg, que si no se cura la totalidad del enfermo, no hay curación verdadera y duradera, y no solo eso, sino además que la desaparición de los síntomas de la afección local a la larga dañarán la salud del paciente. Estos dos ejemplos se pueden multiplicar al infinito.
En un artículo reciente, el periodista político Orlando Burone escribe: "sin el todo, una sola cosa no es nada" (La Nación, l8 de agosto de 2002, sec. 7 pág. 4) Un analista político aplica a su análisis un principio general, que también rige a la homeopatía y condena a la alopatía, a corto, mediano o largo plazo, al fracaso.
Una Facultad de Medicina que enseñara homeopatía, sería una institución contradictoria (un psicoanalista diría esquizofrénica pero esa palabra no nos pertenece). Por esta razón la medicina alopática debe ser enseñada allí y la homeopatía en las Escuelas de Homeopatía (desde ya en las serias). El análisis meditado de sus postulados y en definitiva los resultados analizados críticamente, decidirán a cada uno, cual medicina elige, los médicos para ejercerla y los pacientes para curarse.
No es cierto que solo lo que lleva el sello de la oficialidad es lo verdadero.