Si decide iniciar un tratamiento homeopático,
tenga en cuenta estas pautas.
Cuando por propia convicción -o
por consejo de un amigo- se decide poner la salud en manos de la Homeopatía,
antes de elegir el profesional conviene tener en claro algunos conceptos
que ayudarán a la seguridad del tratamiento.
La Homeopatía Unicista es una Ciencia
que tiene mucha historia y a pesar de ello, la mayoría de la
gente e inclusive muchos médicos, desconocen sus fundamentos,
métodos y alcances.
Es muy frecuente que las personas decidan concurrir a la consulta homeopática
"para adelgazar" -porque cierta propaganda así lo promete-
y luego confíen "Bajé de peso pero los remedios me
hicieron muy mal".
En otros casos, el relato sorprende con frases como: "Fui a ver
a un Homeópata, me miró el ojo y me dio varios frasquitos
con remedios para tomar".
Estas y muchas manifestaciones similares revelan el desconocimiento
general que existe sobre el tema. Por eso, cuando una persona decida
adoptar esta medicina para su tratamiento, primero debe tener en cuenta
que la Homeopatía, además de ser un sistema terapéutico
diferente, es una manera de entender y tratar tanto la salud como la
enfermedad.
Según el enfoque homeopático una persona no está
enferma porque tiene asma o cualquier otro nombre de enfermedad: "Esa
persona tiene asma o lo que fuera porque está enferma".
Y esto que en apariencia parecería ser un juego de palabras "marca
la división significativa con la medicina oficial, alopática".
Para la Homeopatía si yo estoy enfermo significa que todo mi
ser está enfermo y no sólo mi hígado, mi pulmón
o mi corazón. "Si yo estoy enfermo, equivale a decir que
esta enfermedad se expresa por medio de mi mente y de mi cuerpo, en
las conductas, sensaciones, temores, ambiciones, etc., y en mis órganos,
por medio de malestares o lesiones". Es por eso que el médico
homeópata pregunta exhaustivamente por todas las características
de la personalidad, conductas, forma de ser y de sentir, así
como de las sensaciones corporales del paciente, ya que el remedio que
lo curará va ser aquel que coincida con esas características
y no el que surja solamente del diagnóstico de la enfermedad.
"Por eso, si Ud. va a un médico que dice ser Homeópata,
pero en lugar de hacerle el interrogatorio detallado lo mira por el
ojo y le hace una receta magistral: ese es un falso Homeópata.
A MODO DE EJEMPLO.
La consulta homeopática de primera vez no dura, en general, menos
de 60 minutos y puede extenderse a más del doble, según
las necesidades del paciente y del médico de "extraer"
todos los síntomas individuales que le permitan conducirlo al
remedio correcto.
Si Enrique, que tiene Hipertensión arterial es una persona que
siente mucha bronca, pero "se la guarda", no puede expresarla
pero por dentro lo carcome. Además siente que responder, aunque
su honor haya sido herido, implicaría bajar al nivel del otro.
También es impresionable, perfeccionista y nostálgico.
Le gusta la comida muy condimentada y tiene vértigo de altura.
Su remedio curativo se llama Staphisagria.
En cambio Susana, que también padece de Hipertensión arterial,
pero su personalidad es alegre, optimista, "leche hervida",
aunque se le pasa rápido y no guarda rencor, es desordenada,
pero no acepta que nadie modifique su "desorden ordenado".
Trata de tener buena relación con los demás, priorizando
siempre no herir al otro, aunque tiene poca conciencia de su egoísmo.
Le encanta comer. Sus comidas deben tener mucha sal, condimentos y grasa.
Tampoco debe faltarle un buen postre.
Es muy caluroso. Debe dormir con los pies destapados porque se le acaloran.
Susana curó su hipertensión arterial, pero también
su impulsividad, egoísmo, desorden y calor en los pies, con Sulphur.
Sin embargo, clínicamente tenía el mismo diagnóstico
que Enrique.
ADVERTENCIAS
· La Homeopatía no da tratamientos "para adelgazar":
lo que hace es poner al organismo en las mejores condiciones -físicas
y psíquicas- para que mediante cambios en la dieta y en la conducta
alimentaria del paciente se modifique su obesidad.
· Esta Ciencia no utiliza ningún tipo de drogas: ni anfetaminas,
ni hormonas, ni tranquilizantes, ni otras, ni siquiera en bajas dosis.
· Sólo hace uso de sustancias naturales, provenientes
del reino vegetal, mineral, animal e incluso del propio ser humano.
Pero no se utilizan como se extraen sino que son sometidas a distintos
procesos de dilución y sucusión -sacudidas- con el objeto
de eliminar de ellas todo lo potencialmente tóxico y dejar exclusivamente
lo energético y terapéutico.
· La Homeopatía no es un simple método natural,
porque procede a dinamizar los remedios obtenidos a partir de las sustancias
naturales. Esta es una de las grandes diferencias con el naturismo,
que no somete las hierbas medicinales a ese proceso y tampoco las elige
por las características individuales de cada paciente.
· El Médico Homeópata elige sólo un remedio,
basado en las especiales características de su paciente y debe
ofrecerle a éste una lista de farmacias confiables en la elaboración
del medicamento, porque si la preparación no respeta las estrictas
normas que esta ciencia requiere, el trabajo será infructuoso.
· Confíe en su médico Homeópata y cuéntele
con el mayor detalle todos sus sufrimientos. Esta es la mejor forma
de ayudarlo a que él encuentre su remedio, y, por cierto, a que
Ud. se cure.