Siglo XXI: El siglo de la Homeopatía

Dr. Alberto Coppola
Médico homeópata

 

¿Por qué semejante aseveración? Creo que en este siglo, vamos a observar un fenómeno inédito, el cual intentare explicar: cierta parte de la población mundial va a continuar en el proceso actualmente en vigencia denominado "globalización", con su subproducto natural que es una línea de pensamiento dominante (paradigma) llamado fenómeno "posmoderno", caracterizado fundamentalmente por valorar por sobre todas las cosas: lo rápido, útil, y eficaz. En una lectura rápida y poco reflexiva de estos tres valores enunciados anteriormente, todos podemos estar de acuerdo de que son necesarios en este ritmo de vida al cual nos invita la sociedad en la que vivimos. Lo negativo no reside en los tres valores en sí, sino en la ausencia de un marco de pensamiento filosófico-moral que sustente su aplicación en la vida cotidiana. Es por esta simple causa que todos sufrimos de una manera u otra la consecuencia ejemplificada en la frase paradójica "todo vale".
Pierden valor por completo los medios para ser lo único importante el fin, incluso a cualquier precio, por ello por ejemplo, el alto grado de corrupción, deshonestidad, mentira, estafa, etc., si a este fenómeno le agregamos el ingrediente de la rapidez (todo para ayer) encontraremos parte de la explicación del alto grado de delincuencia que padecemos, donde no se puede "esperar" para obtener las cosas por esfuerzo propio, hay que obtenerlas ya.
Pero la vivencia de este paradigma "posmoderno", trae otra consecuencia a largo plazo, este fenómeno es "la falta de identidad", tanto de las culturas, como de los países, como de las personas. No poseo una identidad definida, por que mis costumbres, mis hábitos, mis raíces no solo cambian sino que además se vuelven "difusos", como que no me pertenecen.
Estas tres características: el fin por encima de los medios, el obtener un resultado ya y la falta de identidad, son trasladadas inadvertidamente al ejercicio de la medicina actual, por lo menos de la llamada medicina alopática y/o académica.
Conozco muchos profesionales que practican esta medicina, de la mejor manera posible, con las mejores intenciones, dando lo mejor de sí, pero los resultados salvo los inmediatos son incompletos ya que se trabaja exclusivamente en el alivio o erradicación del sufrimiento, por supuesto una vez que este se ha instalado, y nunca en la totalidad de la persona (mente-cuerpo-espiritu). Digo resultados incompletos por que en este paradigma imperante se confunde "no estar enfermo" con el concepto de salud que es mucho más amplio ya que se refiere al equilibrio o armonía de la totalidad de la persona y esto se logra con el compromiso del paciente tomado en toda su individualidad (lo que lo hace diferente, único) y la guía o ayuda del profesional actuante quien a través de un tratamiento que respeta y acompaña las leyes de la naturaleza, podrá lograr un resultado suave y profundo y por ende duradero.
Pienso que la medicina occidental basa sus técnicas en un riguroso método científico, el cual es positivo pero también limitado, ya que establece únicamente leyes generales acerca de la naturaleza del individuo y su organismo, pero no tiene en cuenta las leyes particulares que también rigen a esa persona. Por ello creo que solo la amalgama o mixtura de los dos tipos de leyes pueden propiciar una curación profunda y verdadera.
¿Qué puede aportar la homeopatía, a esta crisis que a mi juicio sufre la sociedad toda, y por ende la medicina?
Su principal aporte, mas allá, de las diferencias terapéuticas con la medicina tradicional, es un marco filosófico y una doctrina que aunque propia tiene un carácter universal.
¿Para qué hace falta un marco filosófico para el ejercicio de la medicina?
Porque la medicina actual se basa en actos concretos, prácticos, soluciones de momento y no cabe duda que es muy exitosa en ello. Pero en cada uno de esos actos se expresa deliberadamente por el fenómeno "posmoderno" en que hay una total ausencia de una filosofía de fondo, ya que el ejercicio médico se basa casi exclusivamente en criterios de practicidad y eficiencia, y esa falta de fondo le ha valido incluso el calificativo de "medicina comercial y/o inhumana".
El tener un marco filosófico para el ejercicio de la medicina es imprescindible, porque aparte de humanizarla da un "sentido" a los hechos, porque los hechos en sí, no tienen un significado en sí mismos, son solamente fenómenos que ocurren, el significado se lo damos nosotros de acuerdo a la interpretación de esos hechos, y para ello hace falta precisamente un marco de referencia superior (filosofía) que se encuentre fuera del plano en que se manifiesta el hecho.
Por otra parte la doctrina tiene que ver con todo lo que necesita saber el médico para ejercer a conciencia su profesión (formación) más allá de su conocimiento técnico (información). Es con esta formación más su experiencia que el médico aprende a formar su "criterio", que es la mejor manera de poder aplicar sus conocimientos técnicos y científicos en la practica adaptados a las necesidades de su paciente, tomando a este en su totalidad con sus necesidades psicológicas, emocionales y espirituales, más allá de mejorar el funcionamiento de un órgano, siendo esto incluso lo menos importante. Es por todo esto, que la homeopatía con su marco filosófico y con su doctrina, es un ejemplo y realiza un aporte importante a la medicina del siglo XXI.
Volviendo al inicio de este escrito, donde consideraba que en este siglo asistiremos un fenómeno social inédito, que seria el siguiente: por un lado la profundización de la globalización acompañada de su paradigma (posmodernismo), por el otro lado sectores de la población (que pueden ser minoría pero no pequeños) comenzaran a cerrarse en si mismos cultivando "viejos" valores y afirmándose aún más en sus creencias espirituales y desarrollando una medicina humanística que los cure como personas, a esta medicina la llamare holística (holos = totalidad) por que tomando lo mejor de los adelantados técnicos, tendrá siempre en cuenta las leyes individuales que rigen a cada ser humano.