| ¿Por
qué semejante aseveración? Creo que en este siglo, vamos
a observar un fenómeno inédito, el cual intentare explicar:
cierta parte de la población mundial va a continuar en el proceso
actualmente en vigencia denominado "globalización", con
su subproducto natural que es una línea de pensamiento dominante
(paradigma) llamado fenómeno "posmoderno", caracterizado
fundamentalmente por valorar por sobre todas las cosas: lo rápido,
útil, y eficaz. En una lectura rápida y poco reflexiva de
estos tres valores enunciados anteriormente, todos podemos estar de acuerdo
de que son necesarios en este ritmo de vida al cual nos invita la sociedad
en la que vivimos. Lo negativo no reside en los tres valores en sí,
sino en la ausencia de un marco de pensamiento filosófico-moral
que sustente su aplicación en la vida cotidiana. Es por esta simple
causa que todos sufrimos de una manera u otra la consecuencia ejemplificada
en la frase paradójica "todo vale".
Pierden valor por completo los medios para ser lo único importante
el fin, incluso a cualquier precio, por ello por ejemplo, el alto grado
de corrupción, deshonestidad, mentira, estafa, etc., si a este
fenómeno le agregamos el ingrediente de la rapidez (todo para ayer)
encontraremos parte de la explicación del alto grado de delincuencia
que padecemos, donde no se puede "esperar" para obtener las
cosas por esfuerzo propio, hay que obtenerlas ya.
Pero la vivencia de este paradigma "posmoderno", trae otra consecuencia
a largo plazo, este fenómeno es "la falta de identidad",
tanto de las culturas, como de los países, como de las personas.
No poseo una identidad definida, por que mis costumbres, mis hábitos,
mis raíces no solo cambian sino que además se vuelven "difusos",
como que no me pertenecen.
Estas tres características: el fin por encima de los medios, el
obtener un resultado ya y la falta de identidad, son trasladadas inadvertidamente
al ejercicio de la medicina actual, por lo menos de la llamada medicina
alopática y/o académica.
Conozco muchos profesionales que practican esta medicina, de la mejor
manera posible, con las mejores intenciones, dando lo mejor de sí,
pero los resultados salvo los inmediatos son incompletos ya que se trabaja
exclusivamente en el alivio o erradicación del sufrimiento, por
supuesto una vez que este se ha instalado, y nunca en la totalidad de
la persona (mente-cuerpo-espiritu). Digo resultados incompletos por que
en este paradigma imperante se confunde "no estar enfermo" con
el concepto de salud que es mucho más amplio ya que se refiere
al equilibrio o armonía de la totalidad de la persona y esto se
logra con el compromiso del paciente tomado en toda su individualidad
(lo que lo hace diferente, único) y la guía o ayuda del
profesional actuante quien a través de un tratamiento que respeta
y acompaña las leyes de la naturaleza, podrá lograr un resultado
suave y profundo y por ende duradero.
Pienso que la medicina occidental basa sus técnicas en un riguroso
método científico, el cual es positivo pero también
limitado, ya que establece únicamente leyes generales acerca de
la naturaleza del individuo y su organismo, pero no tiene en cuenta las
leyes particulares que también rigen a esa persona. Por ello creo
que solo la amalgama o mixtura de los dos tipos de leyes pueden propiciar
una curación profunda y verdadera.
¿Qué puede aportar la homeopatía, a esta crisis que
a mi juicio sufre la sociedad toda, y por ende la medicina?
Su principal aporte, mas allá, de las diferencias terapéuticas
con la medicina tradicional, es un marco filosófico y una doctrina
que aunque propia tiene un carácter universal.
¿Para qué hace falta un marco filosófico para el
ejercicio de la medicina?
Porque la medicina actual se basa en actos concretos, prácticos,
soluciones de momento y no cabe duda que es muy exitosa en ello. Pero
en cada uno de esos actos se expresa deliberadamente por el fenómeno
"posmoderno" en que hay una total ausencia de una filosofía
de fondo, ya que el ejercicio médico se basa casi exclusivamente
en criterios de practicidad y eficiencia, y esa falta de fondo le ha valido
incluso el calificativo de "medicina comercial y/o inhumana".
El tener un marco filosófico para el ejercicio de la medicina es
imprescindible, porque aparte de humanizarla da un "sentido"
a los hechos, porque los hechos en sí, no tienen un significado
en sí mismos, son solamente fenómenos que ocurren, el significado
se lo damos nosotros de acuerdo a la interpretación de esos hechos,
y para ello hace falta precisamente un marco de referencia superior (filosofía)
que se encuentre fuera del plano en que se manifiesta el hecho.
Por otra parte la doctrina tiene que ver con todo lo que necesita saber
el médico para ejercer a conciencia su profesión (formación)
más allá de su conocimiento técnico (información).
Es con esta formación más su experiencia que el médico
aprende a formar su "criterio", que es la mejor manera de poder
aplicar sus conocimientos técnicos y científicos en la practica
adaptados a las necesidades de su paciente, tomando a este en su totalidad
con sus necesidades psicológicas, emocionales y espirituales, más
allá de mejorar el funcionamiento de un órgano, siendo esto
incluso lo menos importante. Es por todo esto, que la homeopatía
con su marco filosófico y con su doctrina, es un ejemplo y realiza
un aporte importante a la medicina del siglo XXI.
Volviendo al inicio de este escrito, donde consideraba que en este siglo
asistiremos un fenómeno social inédito, que seria el siguiente:
por un lado la profundización de la globalización acompañada
de su paradigma (posmodernismo), por el otro lado sectores de la población
(que pueden ser minoría pero no pequeños) comenzaran a cerrarse
en si mismos cultivando "viejos" valores y afirmándose
aún más en sus creencias espirituales y desarrollando una
medicina humanística que los cure como personas, a esta medicina
la llamare holística (holos = totalidad) por que tomando lo mejor
de los adelantados técnicos, tendrá siempre en cuenta las
leyes individuales que rigen a cada ser humano. |