¿Homeopatía vs. Alopatía?

Dr. Ariel Medina
Profesor Titular de la E.M.H.A.
"Tomás P. Paschero"

 

Nada más lejano a la realidad
En medicina debemos tener un enfoque integrador y generoso, libre de prejuicios; para poder ofrecer a nuestros pacientes soluciones que se adecuen a su necesidades y problemáticas.
El paciente puede necesitar ser atendido por un cardiólogo, un traumatólogo, un cirujano, un otorrinolaringólogo, un homeópata, etc.
¿Cuál sería el riesgo de omitir al homeópata? Pues ya lo veremos.

La medicina homeopática, es aceptada y ejercida por médicos de muchos países del mundo; aunque en nuestro país, aún en claustros universitarios ni siquiera se la mencione como una posibilidad terapéutica. La homeopatía es una medicina de elección.
Aquí en Argentina, se han capacitado médicos homeópatas que hoy ejercen en muchos países de América y Europa.
Tenemos el honor de haber tenido a uno de los más grandes maestros el Dr. Tomás P. Paschero.

El concepto que tenemos en homeopatía de salud, es en cierto modo, diferente del aceptado por el consenso médico. Porque no consideramos a un paciente como sano, solo por la desaparición de una enfermedad determinada.
Esa enfermedad es como la punta de un iceberg, es lo que vamos a ver, pero hay una gran parte que no vemos y que sigue allí, como una amenaza potencial que en algún momento va a volver a salir, por lo general con más fuerza que la vez anterior; es lo que se conoce en homeopatía con el nombre de supresión.

Entonces, los homeópatas unicistas (aquellos que entendemos al individuo como una unidad que se desequilibra en un sentido y que es susceptible de ser de volver a ser puesta en equilibrio a través de la elección de un medicamento único) vemos las causales del estado actual del paciente enfermo teniendo en cuenta la historia biopatográfica del mismo, algo así como ver la película de la vida del paciente en lugar de ver la foto de su estado actual.
Por lo tanto una buena evolución de una determinada dolencia debe si o si estar acompañada de una buena evolución de la "persona enferma "en relación consigo misma y con su entorno (afectivo, social, climático, etc.), es decir una mejoría del "enfermo". No hay enfermedades hay enfermos.
Síntoma en homeopatía, es aquel que provoca sufrimiento en el paciente (ya sea del orden físico o de su carácter); al cual observamos con rasgos exagerados de lo que se podría considerar como un carácter normal, como los matices más sobresalientes que se pueden ver en una caricatura de una persona.
El síntoma, para poder ser considerado como homeopático, debe ser histórico (es decir estar presente a lo largo de toda la vida del paciente), ser raro, extraño y peculiar (no tener una explicación), ser fijo ( debe haber permanecido siempre y no solo alguna vez), estar modalizado (explicado en detalle con las sutilezas que lo puedan caracterizar), originar sufrimiento en el y en quienes lo rodean; condicionar conductas en quien lo padece.
Los síntomas pueden ser:
1- Síntomas mentales: celos que vuelven violento al paciente, rencor con deseo de venganza, temor a soledad, intolerancia a la contradicción, timidez de aparecer en público, trastornos por anticipación antes de un examen, temor al fracaso, falta de confianza en sí mismo, irritabilidad antes de la menstruación, sensación de abandono, etc.;
2- Síntomas generales: friolento, deseo de bebidas frías, rechazo a la grasa, deseo de dulces, agravación por la humedad, despertar difícil, transpiración profusa, peor antes de la menstruación, etc.
3- Síntomas locales modalizados: calambres en planta de los pies, dolor de cabeza que mejora por aplicaciones frías, sangrado nasal (epistaxis) a la mañana, boca seca sin sed, dolor lumbar que mejora con el movimiento, etc.

Deben recordar uno de los conceptos más importantes: en homeopatía la curación de varios pacientes que sufren de una misma enfermedad se logra con medicamentos diferentes (aunque puedan coincidir a veces) ya que la elección del medicamento homeopático, se hace en relación a ese "enfermo", teniendo en cuenta dos conceptos fundamentales; el de individualidad y el de totalidad.
Así elegimos un solo medicamento, que se puede administrar en diferentes formas farmacéuticas; glóbulos, gotas, papeles, tabletas, etc. Lo que se logra luego de su administración es poner en equilibrio la fuerza vital (aquella que anima al cuerpo material y que está presente en todos los seres vivos) exaltando la vix medicatrix, posibilidad del organismo de volver a un equilibrio armónico de sus funciones.

Como se puede observar el entrenamiento y la pesquisa de los síntomas y la comprensión del enfermo no es sencilla; además de precisar consultas largas para llegar al diagnóstico de un medicamento, nos lleva a los médicos muchos años de estudio y capacitación.
Todos los años, además de la actividad que desarrollamos en nuestra escuela (enseñanza, ateneos, cursos para graduados, etc.) nos reunimos con la comunidad médica homeopática en jornadas, de integración, cursos de Materia Medica (estudio de los medicamentos); Doctrina homeopática (estudio de los basamentos y filosofía homeopática); Repertorio (donde y como se buscan los síntomas homeopáticos, en los repertorios que son como unos diccionarios de síntomas en formato digital, como el excelente repertorio "Lince "creado por médicos de nuestra escuela conjuntamente con otra de Brasil, o en papel) y Clínica medica homeopática (es todo lo referente al enfoque integrador de lo anterior en la búsqueda de la curación de los pacientes).
Además organizamos y concurrimos a congresos (nacionales e internacionales), cursos para intercambiar conocimientos y experiencias. A los mismos concurren médicos de diferentes partes del mundo con quienes además muchas veces hemos trabado una amistad.

En la curación de los enfermos, debemos ofrecer al paciente dentro del abanico de posibilidades, la más adecuada para el paciente. Me siento parte de la comunidad médica y en forma habitual hago interconsultas con psicólogos y médicos de distintas especialidades, muchos de los cuales ya conocen de los beneficios del tratamiento homeopático.