Síndrome del Colon Irritable

Dr. Sergio Rozenholc
Director del periódico El Homeopático

 

En principio quiero destacar que el presente artículo comienza con la descripción de un síndrome modelo que proviene de la alopatía pero simplemente a los efectos didácticos, ya que en la medicina homeopática ustedes irán descubriendo la unicidad del ser humano, y en la medida que se introduzcan en su sufrimiento podrán observar la expresión de su individualidad implícita que hace a una totalidad explícita.
Se denomina síndrome del intestino irritable a un conjunto de síntomas crónicos y/o recidivantes, predominantemente alteración del habito intestinal y dolor abdominal, pero que comprenden también disfagia, dispepsia, vómitos y flatulencias para los cuales no se puede demostrar una causa orgánica.
Los síntomas cardinales son el dolor abdominal y la alteración del ritmo de las defecaciones.
Es interesante ver como las personas que sufren del síndrome del colon irritable tienen dificultad para retener y absorber lo que les pasa en sus acontecimientos de la vida diaria.
Se aferran a los detalles que muchas veces carecen de importancia y no perciben la situación global.
Tiene una ligera tendencia a rechazarlo todo, otra característica es que no toleran la contrariedad y le es imposible de definir.
Otra observación es que le es bastante imposible de deshacerse de viejas ideas o creencia que ya no le es necesaria y rechazan demasiado rápido los pensamientos que lo podrían beneficiar. Las creencias pasan a ser elementos limitantes en la vida de la gente, porque son escenas limitantes.
Esta visión de una enfermedad crónica es novedosa en el sentido que lo orgánico, y lo psíquico sucede al unísono como si fuera una orquesta con varios instrumentos ejecutados simultáneamente.
La perspectiva de curación de una enfermedad crónica para la homeopatía es posiblemente un proceso integrador como el caso que voy a ejemplificar.
Hace algunos años recibo en consulta a un paciente de 40 años, derivado por su médico clínico con un diagnostico de colon irritable, entre las cosas significativas que relataba en la consulta es, que en los últimos meses había perdido 10 kilos de peso por la dieta estricta a la que estaba sometido. Presentaba una intolerancia a los hidratos de carbono y a los azúcares, y en relación a su personalidad era un hombre muy meticuloso sobretodo por pequeñas cosas e insignificantes, melancólico, decaído, y dado que su actividad profesional tenía que ver con la danza, ya que era profesor, la preocupación era mayor. Tenía una agravación horaria en sus síntomas que oscilaban entre la 1 y las 3 de la madrugada. Otro rasgo rescatable era su temor a la muerte que lo tuvo presente a lo largo de toda su vida. La irritabilidad y el insomnio que le producía la enfermedad influían directamente sobre su actividad diurna. Presentaba un sueño recurrente que era el de caer de las alturas, con todos estos elementos comenzamos el tratamiento que paso por algunos medicamentos diferentes hasta llegar a Arsenicum Album, que es el que le permitió volverse a conectar con su interioridad, con su alegría, con las ganas de vivir, y a su vez silenció los signos clínicos de la diarrea, la alteración del ritmo evacuatorio y el dolor abdominal.
La totalidad esta en las partes y la parte en la totalidad es una de las reglas esenciales de la homeopatía, el problema es saber que no cualquier parte es la totalidad ya que la información a decodificar es lo que llamamos keynotes o síntoma llave o síntoma de apertura que en realidad es la máxima expresión de esa totalidad.
Este ejemplo de la vida cotidiana nos muestra como con una medicina sencilla, humana, sin métodos incruentos podemos ayudar a un paciente a tener una curación suave, rápida y duradera.