| Diego es un joven de 28
años, que a su edad ostenta un triste récord, el de haber
recorrido casi la totalidad de especialidades médicas y psicológicas
conocidas. La conclusión de este desgastante trayecto no es muy
alentadora: "Sus trastornos son de origen psicosomático. Su
tratamiento es a base de ansiolíticos y psicoterapia, la curación
depende de usted".
Diego llegó a mi consultorio desalentado con este relato en octubre
de 1.990. Me contó sobre sus taquicardias que lo llevaron a consultar
varios cardiólogos, sus dolores de estómago que estudiaron
los gastroenterólogos, su sensación de debilidad permanente
que investigaron endocrinólogos y sus miedos, ansiedad y angustia
que trata con su psicólogo.
El caso de Diego es común a los tantos que andan vagando sin rumbo
por los distintos especialistas.
Para la Homeopatía Unicista la persona es una unidad psicosomática.
Cuando esa unidad está en un equilibrio armónico todo debe
funcionar bien. Cuando la energía vital que rige esa unidad se
desarmoniza empiezan a aparecer síntomas. Esta primera etapa comienza
con sensaciones que se resumen con una frase: "Me siento mal".
Si van a ver un clínico, este lo revisará cuidadosamente,
pero no encontrará nada anormal, todos sus órganos están
funcionando adecuadamente, y los análisis no revelan nada, por
lo tanto le aconseja: "Amigo mío, Ud. no tiene nada, descanse
un poco más, evite las preocupaciones y el Stress".
¿ Que ocurre? ¿ El miente?. De ninguna manera. Si no cómo
se explica que esté tan irritable, que no tolere jugar con sus
hijos, que el sueño no sea bueno, que esté tan ansioso,
con temores injustificados y que su sexualidad no sea satisfactoria. El
está realmente enfermo. Si dejamos pasar el tiempo finalmente aparecerá
el colesterol elevado, o una ulcera de duodeno o una sinusitis y entonces
le dirá: "Ahora sí hemos arribado a un diagnóstico
y podemos tratarlo..."
La realidad es que él estaba enfermo hacía ya mucho tiempo,
y que los trastornos orgánicos aparecieron porque no fue tratado
adecuadamente.
El hombre se enfermó desde el centro, desde su energía vital,
y la primera en detectar esta enfermedad es la mente, de ahí la
irritabilidad, la ansiedad, el miedo, etc..
La Homeopatía Unicista mediante este enfoque totalizador tiene
la posibilidad de curar a la persona desde el inicio y además,
por consecuencia, evitarle los trastornos orgánicos posteriores.
Para entender qué son síntomas para la Homeopatía
Unicista, retomemos el caso de Diego. En él se tuvieron en cuenta
para llegar a su remedio curativo (Simillimum): Muy afectuoso - celoso
- se siente abandonado si no le dan el afecto que él espera y cuando
él lo espera - miedo a los perros - miedo a la soledad - palpitaciones
por miedo - deseos de pan con manteca - transpiración maloliente
en los pies y vértigo de altura.
Su Simillimum se llama Pulsatilla. Con eso consiguió la armonía
que le devolvió la paz interior, además de cortar el circuito
interminable por los distintos especialistas.
En 1.978, cuando recién había recibido mi título
de Homeópata, luego de 3 años de post-grado, aún
realizaba mi concurrencia hospitalaria en la Sala de Clínica I
del Hospital Israelita.
En uno de mis días de guardia fui llamado a Domicilio para ver
a Favio, él tenía entonces 6 años. En su rostro se
reflejaba la desesperación, producto de que en sus pulmones casi
no entraba el aire. El diagnóstico clínico no fue difícil:
Crisis asmática. Lo mediqué alopáticamente. Mientras
esperaba que los síntomas cedieran, me quedé conversando
con su madre:
- Estoy muy angustiada. Recién tiene 6 años y estas crisis
son cada vez más frecuentes. Hice todo lo que me indicaron. Lo
vio un alergista. Ahora lo está tratando un neumonólogo,
pero el problema no se soluciona. Ya no sé qué hacer.
Con la soberbia propia de mi juventud y la osadía de un ignorante
principiante le contesté:
- Sin embargo este es un caso muy fácil de curar con un buen tratamiento
homeopático. Sus ojos mostraron un brillo de esperanza.
- Ud. conoce alguno?
Envalentonado, viendo que tenía la situación controlada
respondí:
- Sra., quédese tranquila, yo puedo hacerlo.
Tuve que improvisar un consultorio, pues aún no tenía el
mío propio. Lo cierto es que luego de hacer su historia clínica
lo más detallada que pude, de acuerdo a lo que me habían
enseñado en la Escuela Homeopática, llegué a extraer
los siguientes síntomas característicos que individualizaban
a Favio-totalidad: Egoísta - desordenado - no quiere bañarse
- desea comida salada y grasosa - Siente calor en los pies y los descubre
en la cama. Le pica la lana en la piel. La suerte de principiante me siguió
acompañando:
Con Sulphur se curó. Entonces era un chico pálido y debilucho.
De esto hace 12 años. Hoy (hace poco vino a saludarme y no lo reconocí)
es un joven fuerte de 1.90 m. que practica Básquet y nunca más
tuvo asma ni ninguna otra enfermedad importante.
El caso de Violeta es más dramático. Ella vino a verme hace
5 años (tenia 47 entonces) con el diagnóstico de cáncer
de útero con metástasis. Fue tratada con quimioterapia.
Se intentó hacer una intervención quirúrgica pero
no se pudo. El pronóstico que le dieron fue lapidario: no tenía
mas de 3 meses de vida. De este episodio ya han pasado más de 5
años y aun viene a visitarme al consultorio haciendo una vida completamente
activa.
En la primera consulta, a lo largo de unas 2 hs, me contó sobre
su vida de sacrificios, resignación y pérdidas. Luego hablamos
sobre su personalidad, sus gustos, sus frustraciones, sus deseos, su sueño,
su sexualidad, su religiosidad, etc.
Para medicarla tuve en cuenta el orgullo, los celos posesivos con su marido
y sus hijas, el miedo a los ladrones, la intolerancia de ropa cerrada
en el cuello y las oleadas de calor con transpiración. El remedio
que la ayudó se llama Lachesis que se obtiene del veneno de una
serpiente.
Con esto no quiero decir que la Homeopatía cura el cáncer,
ni mucho menos. A Violeta pudo ayudarla por dos motivos: 1) Que pude obtener
síntomas que me permitieron individualizar el remedio; 2) Que el
estado de su energía vital le permitió reaccionar hacia
un proceso curativo, a pesar de lo avanzado de la enfermedad orgánica.
CONCLUSIONES:
La medicina ha llegado a un grado tal de deshumanización, que se
pretende llegar como ideal a la atención medica telefónica
por medio de computadoras.
Por suerte también existe otra corriente que percibió la
necesidad de volver al médico de familia y el trabajo con distintos
grupos de auto ayuda.
El Medico Homeópata Unicista Hahnemanniano siempre fue un médico
de familia. De hecho, en la mayoría de los casos, todos los miembros
de cada grupo familiar terminan consultando y por lo tanto él conoce
a fondo cada una de sus historias y manifestaciones, lo cual le permite
resolver rápidamente la mayoría de los trastornos.
Si recordamos: el caso de Diego, que ¨no tenía nada¨, el
de Favio, con asma bronquial y el de Violeta con cáncer de útero,
y los relacionamos con la explicación que la Homeopatía
Unicista da sobre las enfermedades concluímos que para la concepción
homeopática, todas las enfermedades son Psicosomáticas,
(salvo las traumáticas, mecánicas o congénitas),
pues involucran a cada individuo como totalidad Espíritu - Mente
- Cuerpo.
Por cierto que a la curación no se llega de un modo mágico,
ni mucho menos. La curación es un camino que el Homeópata
debe recorrer junto a cada paciente en el cual puede haber una serie de
tropiezos, avances y retrocesos, de acuerdo al estado de la energía
vital de cada uno y a la posibilidad de hallar en mayor o menor tiempo
el Simillimum.
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