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Fecha
Marzo / Abril 2018 - Nro 87 -Año XVIII
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Una Consulta con el Homeópata

La tarea del médico homeópata, no sólo es procurar restablecer la salud de su paciente, con el medicamento correspondiente al caso, sino cuando es necesario, aclarar también las dudas que se puedan presentar al mismo, ya sea en el comienzo o en el curso del tratamiento. Las preguntas que surgen en la consulta se refieren a tópicos muy variados, por ejemplo: el significado de la palabra homeopatía, el origen de los medicamentos, la energía vital, síntomas que el homeópata considera importantes en este caso y por qué descarta otros, pautas que le indiquen si está tomando el remedio correcto, agravaciones inesperadas de algún síntoma... y podría seguir enumerando lógicos interrogantes que aparecen, especialmente en personas que recién inician un tratamiento homeopático.

He comprobado que a medida que el paciente va esclareciendo sus dudas, va comprendiendo adonde apunta el interrogatorio y tratamiento, percibiendo así la mirada abarcativa del profesional, tanto de la totalidad psicofísica y espiritual que hace del paciente a través de los síntomas, como también de la importancia que tiene en el tratamiento el tiempo de permanencia de los mismos que son el motivo de su consulta, y finalmente conocer si hubo alguna circunstancia en relación con su manifestación. Así es como el paciente va tomando conciencia, que un síntoma determinado forma parte y es la expresión de una totalidad individual, y que no existe otra persona igual en la forma de pensar, sentir y actuar, tanto en el estado de salud como en el de enfermedad .

Al hacer la historia clínica homeopática, el médico escuchará atentamente, luego de haber hecho el examen clínico, el relato minucioso de su paciente, realizando un primer diagnóstico clínico de la patología que presenta el mismo. Tomemos por ejemplo: Dolor en la cara (NEURALGIA FACIAL).

Hasta acá no hay diferencia con lo que haría un profesional de la medicina oficial, quien luego de tener el diagnóstico, le indicará un medicamento apropiado a las neuralgias.

El homeópata, a continuación, mediante preguntas, tratará de conocer las características que individualizan ESTE dolor, en ESTE paciente.

Querrá saber de que lado le duele, en que circunstancias mejora o empeora, referido no sólo al momento determinado del día (si es por la mañana, antes del mediodía, al mediodía, a la tarde, al anochecer o por la noche), sino también la circunstancia en que se manifiesta (abriendo la boca, acostado, agachado, al aire libre, al masticar, moviéndose, etc.)

Luego tratará de determinar si se extiende (al oído, a la mejilla, al mentón etc.)

Finalmente preguntará cómo es el dolor (si es ardiente, o como un calambre, o si es cortante, o punzante, etc.)

Dado que este dolor forma parte de la totalidad más arriba enunciada, el homeópata, investigará si el comienzo del mismo, coincide con alguna circunstancia fuerte vivida previamente por el enfermo (una decepción de amor; una situación de fracaso en sus actividades o el haberse sentido mortificado o despreciado o luego de malas noticias, etc.), es decir circunstancias que a este paciente le puedan haber afectado y luego aparecido un síntoma físico (asma bronquial, hipertensión arterial, gastritis, insomnio, etc. o mental (angustia, pánico, temores, etc.)

Antes de hacer el diagnóstico del medicamento, el homeópata necesita completar la imagen de un paciente determinando: cómo es esta persona, qué cosas le afectan, qué le mortifica, en suma, cómo es su forma de ser y de estar habitualmente.

El descanso nocturno y los sueños frecuentes formarán parte del relato del paciente.

Los hábitos alimenticios, (deseos y aversiones), que lo acompañan desde siempre, irán conformando esa forma de ser única en este enfermo.

También investigará los síntomas llamados generales, porque se presentan independientemente de la mentalidad, (si es friolento o caluroso; si se manifiesta algún síntoma por comer o caminar o correr o al bañarse o antes o durante las tormentas o estando sentado o en los días nublados, y podría seguir mencionando más circunstancias que tal vez le puedan afectar.

El homeópata, indicará el medicamento teniendo en cuenta:

El concepto de TOTALIDAD (el síntoma es como la punta de un iceberg: nos indica un desequilibrio de TODA la economía );

El concepto de INDIVIDUALIDAD: cada persona es exclusiva en su forma de ser y por supuesto en la forma de enfermarse.

El concepto de SEMEJANZA: le indicará a su paciente un remedio homeopático que curará en éste, los mismos síntomas que suscitó, cuando fuera dado a experimentadores clínicamente sanos (patogenesias)

Para seguir con el ejemplo de la neuralgia facial, relato dos casos exitosos:

JUAN, de 49 años, consulta por dolor en su cara, que le afecta hace un año.

El mismo se presentó poco tiempo después que recibió el telegrama que le anunciaba su despido en la empresa donde había trabajado desde siempre.

Hizo distintos tratamientos convencionales, sin mayor resultado.

Su cara duele del lado derecho, sólo de día; el dolor empeora con el calor de la cama y cuando conversa, pero el mismo mejora cuando se mueve y al aplicarse paños fríos.

Da sus síntomas llorando, porque, dice que está muy sensible; que en realidad no lo quieren, ni en su casa ni los compañeros de la empresa. Manifiesta que toda la vida debió dejar una luz prendida en el pasillo por la noche, mientras duerme.

Es muy caluroso; tiene aversión a beber leche sola; agrega que al aire libre se mejora toda su sintomatología.

Síntomas que tuve en cuenta para determinar su medicamento: trastornos por malas noticias; temor a la oscuridad; aversión a la leche; aire libre lo mejora; caluroso.

Referidos a la cara: dolor lado derecho; de día solamente; que se empeora por conversar y por el calor de la cama; que se mejora por aplicaciones frías y por el movimiento.

Medicamento: Pulsatilla

ANA, de 26 años, estudiante universitaria, consulta por dolor en su cara. Dice que el mismo es ardiente, que le duele el lado derecho, y luego el izquierdo; que aparece cada vez que tiene que dar un examen y que este síntoma la acompaña desde la época del colegio secundario

Cada mañana al despertar está muy irritada; su autoestima es baja; “soy muy emotiva: cada vez que me agradecen algo que haya hecho, lloro”.

Desde siempre: “me encanto comer cosas dulces, como las tortas y rechazo a las cebollas”.

“El sueño frecuente, y desde pequeña, es que vuelo”.

Síntomas que consideré relevantes: trastornos por anticipación; irritable a la mañana al despertar, sueña que vuela; deseo de dulces; aversión a la cebollas.

Referidos al dolor de la cara: dolor del lado derecho y luego del izquierdo; dolor ardiente.

Medicamento: Lycopodium .

Tomo estos dos ejemplos, para confirmar el aforismo que dice: “no hay enfermedades sino enfermos, ya que cada paciente se enferma de un modo único y personal”.

La tarea del homeópata es encontrar, a través de los síntomas de la totalidad psicofísica, el medicamento que tenga los mismos síntomas que el enfermo, para que por semejanza se opere la curación (homeopatía viene de homeo; semejante y pathos: enfermedad).

Hasta la próxima.