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Fecha
Marzo / Abril 2018 - Nro 87 -Año XVIII
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El Consultorio del Dr. Palumbo

El Dr Palumbo era un profesional excelente, renombrado, buena persona, muy contenedor. Po eso tenía muchísimos pacientes.

Su gran problema era Pulsatia, su secretaria , que no podía decir que no a nada ni a nadie. Cuando los pacientes pedían turno , aunque el listado estuviese lleno, siempre agregaba urgencias, sobreturnos y consultas de último momento.

La sala de espera de Palumbo era un verdadero infierno. Siempre llena y con horas y horas de espera. Pero en general la gente esperaba pues la larga valía la pena. De tanto esperar, la gente hablaba, comentaba, se hacían amigos. Solían hacer transacciones comerciales, una vez se vendió un departamento, a los niños se los cambiaba de escuela, se recomendaban empleadas domésticas, En dos oportunidades una mamá y un papá separados que llevaban sus hijos a la consulta, se conocieron, trabaron amistad y terminaron formando pareja.

Hubo días críticos: como la tarde en que a Oenanta le dio una convulsión en plena sala de espera. Cayó al piso hacia atrás, totalmente inconsciente; estaba helada. Da la casualidad que tenía un atraso menstrual y por eso venía a ver al Dr Palumbo y “OH CASUALIDAD” en lugar de la menstruación se desencadeno una convulsión.

Las convulsiones solían darse cada dos semanas ,y esto también le había sucedido en el puerperio después de su último parto. Eulogia , su tía decía que las convulsiones habían aparecido después de aquel golpe en la cabeza al chocar el taxi en que viajaba.

Que susto se dieron en el consultorio aquella tarde!!!!

Llamaron urgente a la ambulancia!!!

Phosphita se hizo cargo de Calcarita la hijita de Oenanta, la llevó a su casa y la cuidó hasta que Oenenta estuvo bien y de nuevo en casa.

Nuxo ,Calcarea, Ignatia y dos o tres más se escaparon del consultorio pues eran muy impresionables.

En el desparramo Alúmina , Sulphurito y Silicea se comieron las plantas de la sala de espera con tierra y todo. Zinconio que era también muy impresionable, se desmayó, causando aún más revuelo.

La sala de espera se vació en pocos minutos y fue la primera vez que el Dr Palumbo llegó temprano a casa.

Olvidé decirles que a Oenanta la curaron en el hospital!!! Qué remedio le habrán dado??????