www.elhomeopatico.com.ar
Fecha
Septiembre / Octubre 2017 - Nro 85 -Año XVII
Portadas Anteriores
Buscar

 

El Rol de la Medicina Homeopática en los Desordenes del Comportamiento Animal

Desde los inicios de la domesticación de los animales, que comenzó hace aproximadamente unos 14000 años, en el periodo paleolítico con el perro, el hombre ha cambiado la fisonomía y el carácter de aquellos a los que llamamos “animales domésticos”.

A través del la selección genética, de la alimentación y del “adiestramiento” logramos animales totalmente diferentes a sus ancestros salvajes.

Estas profundas modificaciones no solo tienen repercusiones anatomo - fisiológicas sino que también tienen su contraparte en la expresión de la conducta.

Los animales “de compañía” sufren estas consecuencias. En un estudio realizado en Reino Unido se observo que el 80% de los propietarios informaban que sus perros presentaban problemas de comportamiento.

Se considera un problema de comportamiento “cualquier conducta de un animal domestico que pueda ser molesta para el propietario. También se incluyen las conductas que puedan ser peligrosas para las personas o los propios animales”.

Los problemas de comportamiento, reducen la calidad del vínculo humano-animal.

La Etología Clínica es una especialidad dentro de la Medicina Veterinaria que tiene como objetivos principales el diagnostico, tratamiento y prevención de los problemas de comportamiento de los animales domésticos. En este contexto, la Medicina Homeopática ofrece una particular comprensión del comportamiento y la individualización del animal.

El conocimiento de los patrones de conducta normales es fundamental para evitar el antropomorfismo, en el que tan fácilmente suelen caer quienes están vinculados al animal.

Es fundamental hacer un correcto diagnostico etológico del desorden del comportamiento, no porque la Medicina Homeopática necesite de este diagnostico, si no, porque este diagnostico nos encaminará a indicar las correctas medidas de manejo que complementarán nuestro tratamiento médico. Que en el caso de no realizarlas, se convertirán en un obstáculo a la curación.

Como Veterinarios que ejercemos la Medicina Homeopática, debemos entender “la parte humana” a través de una escucha empática y sin prejuicios.

Es importante entender la dinámica familiar en donde está inserto ese paciente animal. También, hay que ser realistas con las expectativas que los involucrados tienen al respecto del resultado del tratamiento y explicar claramente cuáles son los alcances del mismo.

La Medicina Homeopática brinda una excelente oportunidad de reencuentro y compresión con nuestros compañeros animales. La observación y el registro de los síntomas generan un redescubrimiento en el vínculo con el animal, que es beneficiosa para el éxito del tratamiento.

A continuación presentare el caso de Beauty, edad aproximada 7 años. Convivía con su actual cuidadora desde hacía 9 meses. El motivo de consulta es el intenso miedo a los ruidos y la imposibilidad de quedarse sola en la casa cuando la cuidadora salía, arañaba la pared y la puerta llegando a lastimarse las patas. Esto se había agravado hacía un mes atrás, cuando la perra había quedo sola en la casa, durante un evento deportivo, donde se tiraron bombas de estruendo. Cuando la cuidadora regreso, encontró objetos rotos y a la perra en un “estado desesperado y sacada”. En la consulta Beauty se muestra inquieta, con una expresión facial ansiosa, “ojos saltones”, tiembla, no se echa, no permite que la toque, se aleja.

Su cuidadora comenta que desde siempre la asustaron los ruidos (de autos y tormentas) y ahora es peor, ya que también la asusta el ruido del lavarropas. Cuando tiene miedo, tiembla. Se pone muy nerviosa viajando en auto. Es muy conflictivo dejarla sola, aunque sea por periodos cortos. Cuando está tranquila, es una perra mimosa que le encanta que la acaricien y obediente pero le cuesta cumplir órdenes como sentarse y acudir a la llamada.

Su diagnostico etológico es de Ansiedad por separación y Miedo a los ruidos. De la Repertorización surgen estos medicamentos: Gelsemiun, Phosphorus, Causticum, Mecurius, Aconitum entre otros… (El avezado lector sabrá cual fue prescripto).

Se hicieron recomendaciones de manejo y de adiestramiento canino.

A los 40 días de iniciado el tratamiento se realiza una segunda consulta donde la cuidadora expresa: “Tuvo 15 días de furia, donde escarbo la pared. Ahora con la homeopatía está muy bien, más relajada, más tranquila, no tiembla. Responde mejor al vení acá y a sentarse. Sigue estresándose los días que hay partido de futbol pero se queda en un rincón quieta. A veces escarba contra la puerta pero puede quedarse bastante sola”. En el consultorio Beauty se echa y su expresión facial es menos ansiosa que en la primer consulta. Se decide aumentar la dinamización del medicamento.

A los 6 meses de iniciado el tratamiento, su cuidadora informa: “Esta muy bien! Tiene sus cositas… sigue bastante pegota… pero nunca más volvió a raspar la pared ni desesperarse por escapar. Se asusta y tiembla cuando hay explosiones pero veo que lo maneja mejor&hellip|; Le puse una mantita y se queda ahí, tipo cuevita, se ve que se siente protegida. También puedo llevarla en auto sin inconvenientes. Realmente no es la misma”. Actualmente Beaty está sin medicación homeopática por decisión de su cuidadora.

“Los Animales no son hermanos, ni son subordinados; son otras Naciones, atrapadas junto con nosotros en la red de la Vida y del Tiempo”. Henry Beston.

Bárbara Kleisinger

Veterinaria UNL
Docente EMHA.

Atención a domicilio en Capital Federal, Bs As.
E-mail: homeopatiaunicistavet@yahoo.com.ar