Hay una frase del descubridor de la homeopatía, Samuel Hahnemann escrita a principios del siglo XlX donde dice lo siguiente:
“Dios nos dio su mayor don para utilizarlo para el bien de la humanidad: el discernimiento meditado y el libre poder de la reflexión”.
Si aplicamos esta convocatoria a pensar, podemos como médicos o como pacientes interesarnos en el tema de la salud y de la cura.
Hahnemann tenía interés en llegar con su mensaje a sus colegas de quienes decía: “los médicos son mis hermanos”.
Necesitamos reflexionar para diferenciar lo que llamamos recuperación y cura paliativa, también necesitamos diferenciar entre supresión y paliación ,para ubicar cual es el tratamiento que sigue un paciente determinado.
Con respecto a la cura desde la homeopatía, estamos hablando de un proceso único en la historia de la medicina restablecer la salud en la totalidad.
Otro maestro, el doctor J.T.Kent dijo: “La homeopatía es siempre nueva”.
La verdad que esta ahí contenida comunica que la novedad, la revolución que implica el pensamiento hahnemanniano, es todavía de avanzada para nosotros, y lo es aun en este siglo.
La curación en homeopatía es lo que ocurre, se ve y se resalta como la aparición en orden inverso a aquel en que se manifestaron los síntomas por primera vez y el retorno a aquello tal como comenzó antes de perderse el equilibrio.
La cura también va desde adentro hacia fuera.
Un ejemplo:
Una paciente comenzó a deprimirse. Su padre había muerto años atrás, perdió su trabajo, nunca habló de esto ni de su dolorosa separación.
Se tomaron síntomas relacionados con trastornos por muerte de familiar, decepción de amor, por perdida de trabajo, deglución difícil y otros.
Un medicamento homeopático la curó de adentro hacia fuera.
Pudo poner palabras a sentimientos de pena que no había expresado.
La posibilidad de reunirse con un duelo suspendido mucho tiempo atrás, le permitió sentir y expresar sentimientos que habían quedado en la oscuridad.
A partir de su desequilibrio energético sumado a la supresión producida por un tratamiento con psicofármacos.
Una psicoterapia adecuada permitió que esta energía, este estado de salud restablecida pudieran sumarse al proceso de autoconocimiento y maduración así posibilitado.
El síntoma de la deglución difícil, desapareció. La reunión con los trastornos por perdida de este familiar, lo primero que la des equilibro y el retorno a pensamientos dolorosos, desaparecieron.
En una cura entonces se ve el proceso de retorno en el tiempo, esto es exclusivo de la curación, del reestablecimiento de la salud.
Los problemas reaparecerán, retornarán hasta que sean curados sucesivamente; son problemas que han sido suprimidos.
Hay una dirección en la cura en el sentido más profundo donde se ve el surgimiento de aquello que fue ocultado por la supresión, es decir, por una desaparición aparente de los síntomas enmascarados por tratamientos ocasionales.
La revelación de lo que ha sido ocultado es abarcativo de toda la persona, por eso también nos interesa en el caso de paciente con predominio de síntomas mentales.
En ese caso estaremos atentos a las herramientas que puedan ayudar, esto se aplica también a otros casos.
En un adecuado tratamiento homeopático hay un movimiento que ha sido gatillado.
La cura es de la totalidad.
La totalidad del proceso por el cual la persona va a cambiar en conjunto y nada podrá interferir mientras no se obstaculice el proceso.
La curación, este proceso, se da sin una influencia aparente.
Si alguien quisiera hacerlo, si alguien quisiera forzar, no podría. Le concierne a la totalidad de la persona.
También hay que tener en cuenta una advertencia con respecto a dejar que la naturaleza actué sola tan riesgosa como cuando se producen enfermedades artificiales para curar “otras”. En los dos casos habrá sacrificios innecesarios en el organismo que se pueden evitar.
Estos sacrificios se pueden evitar en la cura homeopática.
Un medicamento proveniente de la naturaleza capaz de producir una enfermedad semejante dado en dosis infinestesimales en forma de energía, coopera con ella para restablecer la salud a partir de un estado de enfermedad (desequilibrio energético).
Finalmente de esto se trata la búsqueda del médico y del paciente.
El restablecimiento de la salud como un equilibrio que se ha perdido y que se puede lograr como solo ella, la homeopatía, lo hace.
A partir de un estudio cuidadoso del cuadro de la enfermedad, de la totalidad característica de los síntomas, para indicar el medicamento indicado en dosis mínimas, estudiado a través de la experimentación en el hombre sano y capaz de producir síntomas semejantes a aquellos que padece nuestro paciente.
"PIENSE, SOLO PIENSE", es la frase del maestro con la que nos invita a abrirnos a lo nuevo.
Dra. Ana Scopp, Dra. Silvia Fischman
Médicas Homeópatas Unicistas
Lic. Inés Lorenzo - Psicológa