¿Alguna vez se puso a reflexionar acerca de aquellos refranes que mayoritariamente se decían en su familia?... Usted, ¿los sigue pronunciando?... ¿Los transmite a sus hijos?...
Los refranes no pertenecen a ningún autor ni compilador; al mismo tiempo contienen toda la tradición del idioma y en consecuencia, el legado de los rieles trazados por cada familia, los que atraviesan los campos de sus generaciones. En estas tierras se van sembrando ideas, valores, sentimientos, coherencias y contradicciones que van otorgando una identidad familiar, la cual a su vez cobija la identidad individual. De esta manera, el modelo familiar dotado de sentido, guía el devenir del niño que pertenece a esa estructura.
La palabra de quienes están a cargo de un niño en sus primeros años constituye una herramienta poderosa, labriega incansable que abre surcos en el psiquismo. Con la misma fuerza se presentan el gesto y la emoción transmitidos en este vínculo afectivo primario. Cuando aquella no está armonizada con el sentimiento y la acción, cuando se percibe esa falta de coherencia, se conforma un nido poco confiable para que la semilla crezca con todo su potencial. Durante la infancia, un ambiente familiar amoroso, nutriente, contenedor y con límites protectores influye de manera positiva en la capacidad del ser humano para establecer relaciones sanas a lo largo de su vida. Cuando los primeros vínculos son fuertes y seguros la persona es capaz de establecer un buen ajuste social, por el contrario puede constituirse una personalidad poco afectiva o con desinterés social.
Agrupamos algunos refranes según el mensaje que enuncian. Estos mensajes que delinean un estilo de vida y de relación, hacen su aporte a las inteligencias intra e interpersonales del niño, quien aprende de estas sentencias cotidianas cómo situarse consigo mismo y con los otros.
SECRETOS Y SILENCIOS
“Oír, ver y callar” “Menos averigua Dios y perdona”
SEGURIDAD VERSUS RIESGOS
“Más vale viejo conocido, que nuevo por conocer” “Más vale pájaro en mano que cien volando”
EL HACER POR SOBRE EL SER
“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” “Al que madruga, Dios lo ayuda”
CONVENIENCIA
“Aramos, dijo la mosca al buey” “Hazte fama y échate a dormir”
DESCONFIANZA
“Piensa mal y acertarás” “Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido”
La tendencia de la semilla que el niño trae en su interior para desplegar y arraigar es vital, busca el sol, el agua y la tierra para crecer. Y lo hace. A pesar de todo, con su bagaje de palabras escuchadas, de arritmias emocionales, de marchas y contramarchas, el niño sigue su impulso de vida. Puede que el brote que asoma se convierta en una planta erguida, puede que dé flores y frutos o puede que no. ¿De qué depende? Resulta fácil pensar que el resultado final del proceso lleva en línea directa a los padres. Sin embargo, creemos que hay más variables a tener en cuenta. ¿Cómo se explica sino, que niños con infancias muy dolorosas hayan alcanzado importantes logros en su vida adulta? “LA NECESIDAD HACE MAESTROS”. El ser humano consta de una cualidad autosanadora innata que va conducida por el don de la creatividad. Este don fortalece, repara, da esperanza y confianza.
La creación a través del arte y del juego teje una red que posibilita una re-creación del sentido de lo recibido, de lo sufrido y permite organizar la propia historia, no repetir palabras de otro sino escribir el propio libreto. El arte y el juego transforman la perspectiva de la persona, permiten hacer contacto con uno mismo, cambian el patrón de onda cerebral, el equilibrio hormonal y los neurotransmisores. Tienen la capacidad de modificar positivamente la fisiología corporal tanto como la emocional y la percepción.
Hay quienes aseguran que la producción artística o la escena del juego en una psicoterapia, son medios para acceder a la comunicación verbal. Esto es una parte de la verdad. Todo el proceso creativo acaricia recónditos lugares que se nutren de la experiencia, más que de la palabra-pensamiento y es fundamental que el terapeuta sea plenamente conciente de ello. Donald Winnicott habla de la insensatez organizada, como un obstáculo en el proceso de sanación. La intención de encontrar sentido donde existe lo carente de sentido, coarta la actitud creativa sanadora del paciente y del psicólogo. Parecería que el camino es estar muy en contacto con uno mismo para asistir confiados a la experiencia de la creatividad.
Los refranes que dan título a este artículo intentan hablar de familia, y esto nos brinda un dato importante para reflexionar. Si ha habido estructura, fallida o sana, el niño tiene chance de elegir parecerse o diferenciarse, de transformarse y organizar lo que le haya traído perturbaciones. La inteligencia interpersonal que pueda desarrollar desde niño y durante el resto de su vida, dará potencia a la metamorfosis. Es un proceso que se lleva a cabo con el aporte del encuentros con otros, es con otros. Como dice Boris Cyrulnik, “la vida es demasiado rica para reducirse a un único discurso”
“A BUEN ENTENDEDOR, POCAS PALABRAS”
Lic. Graciela Galilea
Espacio Perspectivas