La
bulimia y la anorexia son trastornos funcionales, muy frecuentes
de ver en los consultorios de los médicos homeópatas.
Son mas frecuentes de ver en el sexo femenino aunque he tenido
casos en hombres.
Para la medicina homeopática son dos polos del mismo
desequilibrio, y para curar este desvió se deberá
interrogar acerca del origen del mismo.
La contención sicológica del paciente es un
buen complemento terapéutico, pero entiendo que la
búsqueda del medicamento constitucional homeopático,
es lo que nos va a asegurar una curación profunda y
duradera.
Me parece importante relatar un caso clínico donde
la prescripción del medicamento homeopático
logro en esta paciente una curación de este trastorno
como así un equilibrio psicoemocional profundo.
En agosto del 2003 me consulta María de 23 años
estudiante de arquitectura.
Paso a relatar textualmente lo referido por la paciente.
MOTIVO DE CONSULTA:
Anorexia y ahora bulimia episodios frecuentes, estuve a punto
de internarme, pero no quería interrumpir los estudios,
estoy muy deprimida, estoy tomando un antidepresivo pero no
puedo pensar y me genera muchas pesadillas, por momentos tengo
pensamientos de muerte.
¿Cómo es tu carácter le pregunte?
Fuerte, lo manejo, muy activa, no puedo estar sentada siempre
en actividad, soy puntillosa con las cosas.
Depresiva, mal conmigo misma al no tener autoestima, me miro
en el espejo y me odio, prefiero no salir a la calle para
que no me vean, cuando me enojo me hago escuchar, trato de
tener razón, después se me pasa, en el estudio
soy muy perfeccionista, aunque no estoy muy convencida de
la carrera, no me tengo mucha confianza, siento angustia,
como que no sirvo, no me gusta dar lastima, pienso en forma
pesimista ya que creo que no voy a tener éxito en lo
que estoy haciendo y en la vida en general, tengo estados
alternantes ya que por momentos estoy de buen humor y veo
las cosas con más optimismo, es por eso que voy a la
heladera y como lo que venga, todo me viene bien, en otros
momentos paso a no comer nada y solamente tomo líquidos.
Me gusta ser aceptada por todos, sobre todo por mis padres,
siento que debo tener éxito ya que ellos son profesionales
y se destacan en la profesión.
De chica fui una nena consentida, afectuosa me iba muy bien
en el colegio siempre necesitaba la compañía
de mis compañeros, por lo que era complaciente, además
era muy llorona, tenia temor a fallar, y a llegar tarde, en
realidad me hubiese gustado seguir siendo Nina.
El resto del interrogatorio no presento datos de importancia,
salvo sus menstruaciones muy dolorosas.
COMENTARIO:
En este primer interrogatorio me pareció entender que
su dinámica era puramente afectiva por lo cual la mediqué
con Pulsatilla, logrando una mejoría parcial de su
sintomatología.
No convencido, que la estaba medicando con su remedio constitucional,
decidí cambiárselo.
El 5 de diciembre del 2003 la mediqué con Vanadium
Metalicum refiriendo en la revisita lo siguiente:
Me sentí mucho mejor, la primer semana me apareció
una picazón en las piernas que había tenido
a los 13 años me duro muy poco y se me fue sola, recuerdo
que de chica mi mamá me había llevado a muchos
dermatólogos y no le habían encontrado el origen
por lo que medicaban sintomáticamente.
Anímicamente me siento más estable, tengo más
ganas de hacer las cosas, mejor de la impaciencia y la obsesión
por la comida, antes no me permitía comer una uva cuando
estaba mal, me noto mejor con la exigencia ya no me agarran
enojos, mi personalidad esta mucho más calmada, de
a poco me voy teniendo más confianza y estoy tratando
que me acepten tal cual como soy.
Comentario: por su evolución confirme que este si,
era su medicamento constitucional, y que María se estaba
curando profundamente, su peso no presentaba ni presenta grandes
oscilaciones hasta a veces si no le pregunto, ya no me cuenta
de su motivo de consulta que en realidad fue su bulimia y
su anorexia.
A partir de esta primera prescripción la volví
a ver en tres oportunidades, y su mejoría es profunda
y persistente, su peso se mantiene estable, pero lo más
importante es que el medicamento le esta dando la posibilidad
de desarrollar todas sus cualidades, ya no esta condicionada
por su desvió constitucional, me llamo la semana pasada
comentándome que estaba a punto de dar su última
materia y que se sentía feliz.
Comentaré brevemente como es la personalidad de los
pacientes que necesitan Vanadium Metalicum.
Son pacientes que tienen una gran necesidad de triunfar en
sus cometidos, relacionado todo esto con la aceptación
social: tienen que probarse en sociedad.
A pesar de ello son pacientes que no se tienen confianza y
se sienten incapaces, sienten la obligación de cumplir
con muchas tareas, pero están confusos acerca de cuáles
y porqué.
No se atreven a tomar responsabilidades.
Siempre están dudando de sí mismos y no pueden
realizar una elección, esta duda es el resultado de
su temor a fracasar, sienten que de todas formas no “tendrán
éxito”. Su actitud constantemente dudosa es la
razón que nunca completen lo que comienzan y que siempre
lleguen tarde.
Estas personas tienen una fuerte tendencia a sufrir anorexia
y bulimia.
Se sienten bien cuando triunfan y se sienten mal y descontentos
cuando fracasan, la compulsión a comer es la compensación
de la falta de apoyo y calor. Otras adicciones también
pueden encajar con esta imagen.
Estos pacientes son muy amables y gentiles. Siempre necesitan
calor y compañía y siempre están intentando
complacer a los demás. Son fáciles de llevar,
no solo por su amabilidad, sino también porque no tienen
opinión propia.
La homeopatía unicista nos tiene acostumbrados a estos
maravillosos resultados y como medico homeópata me
siento feliz de poder utilizarla para la curación de
mis pacientes.
Dr. Rosenstein
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